Para aquellos que ya hemos escuchado demasiadas veces la misma historia, se repite una y otra vez,es el cuento de nunca acabar...
viernes, 30 de diciembre de 2011
Buscando entre adornos, no encontré la Navidad
domingo, 11 de diciembre de 2011
La isla de la desilusión
Ese miedo a avanzar es inevitable tenerlo, siempre es más seguro quedarte en tierra firme, pero al igual que tener miedo es inevitable, tener ilusiones también lo es. Las ilusiones son castillos de arena que no puedes evitar construir una y otra vez. Te han dado palos por todos sitios, pero no importa, sólo es un momento para dejar volar la imaginación, un rato en ese universo paralelo que has creado y en el que no importan los problemas , sólo caben historias perfectas.Nadie puede asegurarte que tu castillo no se derrumbará, como tampoco puedes saber a ciencia cierta que lo hará, una ilusión trae consigo una emoción, no todos reconocemos que nos ilusionamos y esas emociones quedan frustradas. ¿Cuánta frustración podemos aguantar por miedo? Tenemos miedo a perseguir lo que queremos porque somos cobardes, nos da miedo que las ilusiones se rompan, pero si no se rompen una de dos: o se cumplen o se frustran. Quedarte en tierra es un sentimiento de seguridad meramente aparente, en realidad estás abocado a la desilusión ¿No merece la pena subir en el barco por una vez? ¿Y si una sola ilusión que se cumple vale por todas las perdidas?
domingo, 4 de diciembre de 2011
¿Cuándo muere la belleza?

No es que me sorprendiera ver a un “sin techo”, por desgracia hay muchos en todas partes, me sorprendió que pese a aquel aspecto sucio y deteriorado, se podía observar un vestigio de antigua belleza en su cara, debió ser muy guapo de joven. Tenía percha como para imaginarle en una oficina o en un banco, era de esas personas que nunca pierde la elegancia y la seguridad al caminar. Recordé las estrellas fugaces, las más brillantes de todas y las que menos tardan en apagarse, esa imagen podía ser todo lo que quedaba de su estrella.
La belleza no muere cuando envejecemos, muere cuando estamos solos, cuando un maldito vicio nos quita la libertad y nos aleja de los que queremos y nos quieren, muere cuando el orgullo no te deja ver, cuando ya es tarde para todo ¿por qué damos lugar a que sea así? Conservar la belleza, es conservar lo que llena tu vida, esto es más de lo que creemos, nuestra vida se llena de pequeñas y grandes cosas. Para que se entienda terminaré, contando un cuento que me enseñaron, porque si no, este blog no debería llamaría así:
Un profesor de filosofía, quiso explicarles a sus alumnos de que se componía la vida, cogió un bote de cristal y en él metió muchas pelotas de pin pon. “Estas son las cosas principales que todos necesitamos para vivir”,dijo, sin embargo, en el bote quedaban huecos que rellenó con canicas. “Estas son todas las personas que queremos, sin ellas, estaríamos solos”. Pero en el bote de la vida seguía habiendo sitio, para algo más. “Esta arena, es pequeña grano a grano, pero cuando la juntas, se hace una montaña, son las pequeñas cosas que de verdad nos llenan todos los días”. Y la arena llenó todos los huecos vacíos que quedaban. Todo lo que tenemos es importante, desde lo más simple que hagas hasta lo más grande, en nuestros botes, sólo hay sitio para lo que nos hace feliz, ni más ni menos. Las drogas, el orgullo, la tristeza o la soledad no deberían estar en el de nadie.