
Era fin de semana y tres amigos deciden quedar para salir, uno quiere pasar una noche tranquila y los otros dos salen de “CACERÍA”. Tras convencer al primero de ir al sitio de moda y dejar el bar de siempre para entresemana, idean conseguir unos pases con los que les rebajan la entrada. Una vez allí ven a una chica repartiéndolos,están casi en la puerta y a la vista de los porteros que los llevan observando desde que cruzaron la calle.
Tras veinte minutos largos de cola, uno de los “lanzaditos” ha entablado conversación con las de delante y éstas a lo sumo han respondido con alguna que otra mueca de asco, todo esto bajo la atenta mirada de uno de los puertas. Las chicas, pasan sin problema sobre sus 15 cm de tacón y haciendo desfile de culos, pero a ellos les paran, y les comunican que deben pagar, que ese pase no es válido. El más valiente pregunta:
-¿Por qué si aun son las 2.50?.
Tras la mirada amenazante de uno de ellos, deciden callarse y acercarse a la taquilla a pagar, ahora les va a salir por el doble. El tranquilo, advierte que sería mejor no entrar, pero los otros dos insisten, ya que parece ser, que dentro les esperan las simpáticas de la puerta a las que “casi” tienen en el bote. Entran y tras varias rondas en la barra las divisan, muy envalentonados se terminan acercando a ellas y se da la siguiente situación:
El tranquilo baila, e intenta conversar con uno de sus colegas, pero éste sólo tiene como tema central de conversación el escote de la rubia oxigenada y lo bien que le quedan los vaqueros a la de “las 11”, mientras tanto el “lanzadito” inventa un patoso baile, entre salpicones de bebida que únicamente consiste en "ARRIMAR LA CEBOLLETA” al trasero de una de las chicas, que falta de paciencia va a un lugar “seguro”, pero nuestro semental no va a rendirse, aún están allí la de los vaqueros y la rubia oxigenada, con la que su amigo había intentado antes un acercamiento que resultó fallido. Trago largo y artillería pesada:
-Me tienes enamorado.- Y le toca sutilmente el cabello, a lo que nuestra adorable doncella contesta:
- Conozco a los porteros…- (Es por todos sabido que lo mínimo que llevan esos tíos escondido en la chaqueta es un bastón extensible, por supuesto de forma irregular). Manos visibles y dos pasos atrás, próximo destino: los vaqueros. Los vaqueros parecen tener vida propia, ajustados a las piernas esbeltas de ella se mueven al ritmo de la intensa música, está concentrado en la escena, cuando oye una voz amable, que le advierte que se está acercando mucho y que le incomoda, entonces viene el vómito de palabras ( por fortuna sólo fue de palabras):
- TUUU!!...¿que te crrrreesss….que essstas muy buena…? A mi me la pelaaa lo que tuuu…piensesss de mi, una sosa es lo que eresss!!! Ahí te quedasss PAYASSSIIIAA!!!
La chica, está sorprendida, pues ella sólo quiso responderle de una manera educada, creía que las “SEÑALES” eran claras y quiso poner punto y final a la situación incómoda. El chico tranquilo, avergonzado, retira a su amigo y pide disculpas por él, la chica no sólo tiene unos bonitos vaqueros si no que es muy atractiva, tras varias miradas e intercambio de sonrisas, él se anima a invitarla para compensarla de alguna manera:
-2 chupitos de tequila.
-Que sean 4!!- Grita a un paso de la barra la rubia oxigenada, ante el asombro del chico tranquilo, ya que ninguna abre el bolso. “Habiendo hombres, no invitan las mujeres” piensa y en un gesto de “caballerosidad” (yo prefiero llamarlo de amabilidad) las invita. Cuando le traen la vuelta, la chica y sus amigas se han ido y sólo queda él junto a lo que queda de sus colegas.
- Cómo me toca la moral, ¿qué es lo que quieren las mujeres? Si eres normal, sales perdiendo y si te portas como un c… sales ganando por lo que parece o por lo menos, hechas un polvo.
(risotadas de borrachos de fondo)
Historia real, los tópicos a menudo están relacionados con la vida real, yo me he intentado meter en la piel de ellos, y no creo que lo haya conseguido, pero lo que cuenta es la intención. A veces demonizamos a alguien, sin atender a razones, simplemente pesa el hecho, sin preguntarnos donde está el origen. Puede que el origen seamos nosotros mismos que sembramos tormentas y nos quejamos de recoger tempestades.