Ese miedo a avanzar es inevitable tenerlo, siempre es más seguro quedarte en tierra firme, pero al igual que tener miedo es inevitable, tener ilusiones también lo es. Las ilusiones son castillos de arena que no puedes evitar construir una y otra vez. Te han dado palos por todos sitios, pero no importa, sólo es un momento para dejar volar la imaginación, un rato en ese universo paralelo que has creado y en el que no importan los problemas , sólo caben historias perfectas.Nadie puede asegurarte que tu castillo no se derrumbará, como tampoco puedes saber a ciencia cierta que lo hará, una ilusión trae consigo una emoción, no todos reconocemos que nos ilusionamos y esas emociones quedan frustradas. ¿Cuánta frustración podemos aguantar por miedo? Tenemos miedo a perseguir lo que queremos porque somos cobardes, nos da miedo que las ilusiones se rompan, pero si no se rompen una de dos: o se cumplen o se frustran. Quedarte en tierra es un sentimiento de seguridad meramente aparente, en realidad estás abocado a la desilusión ¿No merece la pena subir en el barco por una vez? ¿Y si una sola ilusión que se cumple vale por todas las perdidas?
Para aquellos que ya hemos escuchado demasiadas veces la misma historia, se repite una y otra vez,es el cuento de nunca acabar...
domingo, 11 de diciembre de 2011
La isla de la desilusión
Ese miedo a avanzar es inevitable tenerlo, siempre es más seguro quedarte en tierra firme, pero al igual que tener miedo es inevitable, tener ilusiones también lo es. Las ilusiones son castillos de arena que no puedes evitar construir una y otra vez. Te han dado palos por todos sitios, pero no importa, sólo es un momento para dejar volar la imaginación, un rato en ese universo paralelo que has creado y en el que no importan los problemas , sólo caben historias perfectas.Nadie puede asegurarte que tu castillo no se derrumbará, como tampoco puedes saber a ciencia cierta que lo hará, una ilusión trae consigo una emoción, no todos reconocemos que nos ilusionamos y esas emociones quedan frustradas. ¿Cuánta frustración podemos aguantar por miedo? Tenemos miedo a perseguir lo que queremos porque somos cobardes, nos da miedo que las ilusiones se rompan, pero si no se rompen una de dos: o se cumplen o se frustran. Quedarte en tierra es un sentimiento de seguridad meramente aparente, en realidad estás abocado a la desilusión ¿No merece la pena subir en el barco por una vez? ¿Y si una sola ilusión que se cumple vale por todas las perdidas?
domingo, 4 de diciembre de 2011
¿Cuándo muere la belleza?
No es que me sorprendiera ver a un “sin techo”, por desgracia hay muchos en todas partes, me sorprendió que pese a aquel aspecto sucio y deteriorado, se podía observar un vestigio de antigua belleza en su cara, debió ser muy guapo de joven. Tenía percha como para imaginarle en una oficina o en un banco, era de esas personas que nunca pierde la elegancia y la seguridad al caminar. Recordé las estrellas fugaces, las más brillantes de todas y las que menos tardan en apagarse, esa imagen podía ser todo lo que quedaba de su estrella.
La belleza no muere cuando envejecemos, muere cuando estamos solos, cuando un maldito vicio nos quita la libertad y nos aleja de los que queremos y nos quieren, muere cuando el orgullo no te deja ver, cuando ya es tarde para todo ¿por qué damos lugar a que sea así? Conservar la belleza, es conservar lo que llena tu vida, esto es más de lo que creemos, nuestra vida se llena de pequeñas y grandes cosas. Para que se entienda terminaré, contando un cuento que me enseñaron, porque si no, este blog no debería llamaría así:
Un profesor de filosofía, quiso explicarles a sus alumnos de que se componía la vida, cogió un bote de cristal y en él metió muchas pelotas de pin pon. “Estas son las cosas principales que todos necesitamos para vivir”,dijo, sin embargo, en el bote quedaban huecos que rellenó con canicas. “Estas son todas las personas que queremos, sin ellas, estaríamos solos”. Pero en el bote de la vida seguía habiendo sitio, para algo más. “Esta arena, es pequeña grano a grano, pero cuando la juntas, se hace una montaña, son las pequeñas cosas que de verdad nos llenan todos los días”. Y la arena llenó todos los huecos vacíos que quedaban. Todo lo que tenemos es importante, desde lo más simple que hagas hasta lo más grande, en nuestros botes, sólo hay sitio para lo que nos hace feliz, ni más ni menos. Las drogas, el orgullo, la tristeza o la soledad no deberían estar en el de nadie.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
Lo que aprendí del dolor
Una mañana de invierno, entre lágrimas me contaba que se encontraba en un vació, que estaba desesperada, sin opciones e incapaz de todo. La vida no la había tratado bien y las cicatrices de su mirada, no dejaban lugar a las dudas.
Hace tiempo que se cumplió su peor temor. Pero ¿ a quien no se le hizo realidad una pesadilla? Ella, no podía percibir su belleza manchada por el llanto, era como si hubiera permanecido mucho tiempo dormida y al despertar no se encontrara así misma. Amiga mía:
Todos, pasamos por eso alguna vez. En mi caso aunque yo no quisiera tuve que levantar cabeza, hubo personas que me lo pusieron difícil, tampoco estaba especialmente bonita, caminaba sin ilusiones como un cadáver andante. Pero lo que quiero que veas, es que siempre hubo a mi lado gente. No les devolví ni una sonrisa, ni siquiera una mirada, pero estuvieron ahí, a todos les debo las GRACIAS. Hoy, son algunos de mis mejores amigos y amigas, bellas personas que conoces cuando menos lo esperas y por que no decirlo, yo las conocí gracias a las malas circunstancias de aquel momento.
Hoy se muchas cosas, que antes no sabia, soy menos ingenua, he aprendido a valorar las cosas que tengo y que me han costado trabajo conseguir. Ahora he podido conocerme de verdad, limar algunos defectos y ser mejor persona, de alguna manera el dolor me enseñó a ser más tolerante, y aunque con miedo, abro siempre la puerta a todo el mundo, soy justa sin ser imbécil. Es un equilibrio que supe encontrar, el dolor es una respuesta, pero hay que escucharlo, para aprender de él. He conocido buenas y malas personas, de todas he aprendido algo.
Lo que trato de decirte es que nadie puede vivir en una nube eternamente, hay que ver las cosas que no nos gustan y DEJARLAS ESCAPAR para encontrar aquellas que merecen la pena. No tiene sentido teorizar acerca de por que sucede todo lo que no nos gusta, simplemente suceden porque el curso de la vida lleva consigo cosas que tu no puede cambiar, cada familia y cada persona tiene que lidiar con alguna dificultad y cuando aprendes a vivir con ella aparece otra nueva. Son peldaños que subimos toda la vida, sólo se trata de poder mirar atrás y ver que has avanzado, estamos hechos y programados para AVANZAR, el ser humano no nació para ser mediocre. Alguien una vez llego a la luna, yo solo quiero subir este peldaño sin importarme cuantos haya, porque sean los que sean pienso subirlos todos. Y quiero que tú también aprendas a subirlos, cuando te caigas allí estaré yo, pero sólo tú puedes vivir tu vida, tus decisiones son tuyas. Recuerda también que éstas, solo tienen una dirección y es hacia delante, nunca te quedes en el mismo escalón y nunca dejes que nada te haga descender porque si yo se lo que tu vales, tú deberías conocerte a ti misma como yo te conozco a ti. La vida es demasiado complicada como para cargar en tus hombros eternamente una pesada mochila ¿ no crees?
sábado, 26 de noviembre de 2011
NO PERDONES, LA VIOLENCIA SIEMPRE VA A MÁS
Ayer fue el Dia Internacional contra la VIOLENCIA DE GENERO…todos reflexionamos, todos lo vimos y nos acordamos de aquellas mujeres que ya no están y de las que están, pero invisibles a muchos ojos. Y me pregunte ¿sus maltratadores habrán reflexionado? De ser asi, espero que más de uno lo hiciera desde detrás de unas rejas. Aun asi, difícil es que sus neuronas se inicien en el camino de la reflexión, para eso hay que tener alma. Después EL MALTRATADOR, asistirá a una ridícula cita con el psicólogo, le contaran que a las mujeres hay que quererlas, el asentirá y dirá que la quiere o la quería, y a eso le llaman buena conducta. ¿Por qué no le preguntamos a su mujer cual fue la ultima vez que le hablo sin hacerla sentir una mierda? ¿Por qué no le preguntamos como de buena era su conducta cuando la amenazaba a punta de cuchillo? No son alcohólicos, no están locos, no tienen una cierta edad. Ellas no se enamoraron de una bestia, se enamoraron de un lobo con piel de cordero, esa fue la primera de muchas mentiras y humillaciones. Pasa en los institutos, en las casas, en la familia mas rica y en la familia mas pobre…El que maltrata no tiene un problema, es un caso perdido, la que tiene el problema es su pareja. Son unos COBARDES, que envidian el valor que tiene ella para denunciarlos, pedir el divorcio y dejarlos solos, LES ATERRA QUEDARSE SOLOS. Si se quieren suicidar que lo hagan, pero antes que las dejen ir con vida, ellas ya les dieron muchas oportunidades, les quisieron como a nadie, incluso después del primer golpe, incluso después de aquella vez que les metieron la cabeza en el inodoro, incluso después de insultarlas y amenazarlas…Se lo deben, les deben como minimo dejarlas salir de ese infierno, del que solo se sale, escapando. NUNCA AMAN, SIEMPRE MIENTEN. Él no es más fuerte que tu, él no es más listo que tu, el no te merece a ti y probablemente no merezca a nadie NO PERDONES, LA VIOLENCIA SIEMPRE VA A MÁS.
martes, 22 de noviembre de 2011
Confesión de una zorra emocional
Sus dedos, ya no le obedecían con la misma destreza, entre temblores se desprendió de sus ropas mojadas. La casa estaba oscura y la luz de los relámpagos hacían resplandecer las gotas que el agua formaba en el cristal, estaba tan cansada que se sentó en el sofá, con la cabeza entre las manos pero sin nada en que pensar. Aquel día tomó decisiones que la hicieron poderosa como aquella tormenta, nadie podía controlar lo que dentro de ella se había ido formando a lo largo de aquellos años de soledad.
El teléfono sonó dentro del bolso, pero prefirió ignorarlo. No sabía quien era, pero estaba segura de que se había acostado con él, sabía que llamarían a su puerta . Una sonrisa de satisfacción se dibujó en su rostro al darse cuenta de que se había convertido en una zorra emocional, de las que abre la puerta tan rápido como la cierra, ponía reglas con las que solo ganar, su juego era injusto y sin embargo alguien quería jugar. El sonido del timbre acabó con la perfecta armonía en la que se encontraba, se subió a los tacones, armas de aguja manchadas de un dolor que le era totalmente ajeno.
En el umbral, apareció él, con la ropa empapada ajustada a su cuerpo, con la mirada fija en ella quiso decir algo, pero no le dejó, le besó hasta sentir su corazón dentro de ella, sentía que ya no le quería, que nunca le importó, que siempre lo utilizó, él la enseñó a hacer sufrir y ahora ella haría lo mismo con él. Sus cuerpos, estaban separados en el suelo y creaban sombras que se iluminaban a ráfagas por la tormenta que se iba alejando. Le dijo que la quería en un susurro casi inaudible, ella le dijo que también, el ruido de los tacones le guió hasta la puerta, él no lo sabía, pero jamás volvería a cruzarla. Le besó dulcemente y cerró sonriente la puerta, las emociones la inundaban y sabría que aquella noche no podría dormir, su vida no era tan fácil, pero tampoco tan difícil. Ella sabía que su fin justificaba todos los medios posibles, al menos por esta vez.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Serpientes con tacón
Como decía la canción, todos hemos conocido a alguna serpiente con tacón, pero no todos les dan puerta. Son bombones envenenados que triunfran más que el Ferrero rocher en una fiesta de la Preisler ¿Qué tienen?
No es una cuestión de criticar a mis congéneres, pero me llama la atención que de igual forma que a las mujeres nos llama la atención el prototipo del “malote” , a muchos hombres les gustan esas vivoronas que van por la vida de divas, que los tratan mal, que los miran por encima del hombro y se rien a su espalda,total, nadie se va a dar cuenta con esa sonrisa de buzón que luego te ponen….todas se han comprado la misma falda tres tallas pequeña, si, si esa del bershka que estaba de oferta. A algunas les queda mejor que a otras, pero el efecto es el mismo si sabes abrir la boca lo suficiente…no penséis mal, la abren para decir cosas bonitas que si poneis atención son poco creibles. Pero claro…esa boquita de piñón tan grande diciendo cosas bonitas…imaginad lo que se le pasa a uno por la cabeza.
A lo que iba es que me pregunto si realmente con sinceridad puedes ganarte a quien merece la pena, pero ¿y si aquel que merecía la pena ha cambiado después de que la serpiente le inyectara su veneno? Una vez lo inyecta la serpiente se convierte en una bella doncella, buena samaritana y consejera para todo, hasta parece que su trasero se vuelve más firme por momentos y sus pechos mas generosos. Antes de que se den cuenta, controlan su vida, sus amistades, su forma de vestir e incluso sus aficiones y forma de ser. Y lo peor es que por más que digan la verdad sus amigos, si el veneno está muy dentro la serpiente seguirá pareciéndonos adorable y engatusándonos con ese arte que Dios le ha dado para manipular y besar a la perfección…buena combinación, ni buenas maneras, ni sinceridad, ni cariño, ni respeto. Una buena mentira y ser unas buenas mentirosas es el arma perfecta para tener todo lo que otras añoramos. No creais que alguna vez no he pensado en probar a ser una de ellas, pero simplemente comprendí que no me aguantaría a mi misma ni un solo día…es muy difícil mentir cada dia, es muy triste no tener sentimientos reales por una persona, su vida es una continua farsa y parece que sus relaciones se basaran en un programa político, y por ponerle algo de humor también es muy pesado maquillarse con 3 capas de base cada dia y luego no poder quitártelo ni con una espátula.
Queridas serpientes, no sois buenas amigas tampoco, yo por suerte vacié mi vida de este tipo de personas en cuanto pude darme cuenta de cómo funcionan. Pero tantos caen en vuestros brazos, que apostaría a que simplemente prefieren engañarse a si mismos, es fácil enamorarse y luego si es necesario das un mar por mantener contigo a esa persona, no ves, no escuchas a tus amigos y a la gente que de verdad te quiere…dan igual sus malas contestaciones, su falta de cariño, sus manipulaciones…ces’t le amour avec poison.
miércoles, 22 de junio de 2011
Una maldita metáfora más

La noria lucía resplandecientes sus carruseles, girando despacio pero sin pausa en una noche de verano, las parejas y las familias podían compartir las vistas a una ciudad incandescente, mientras otros la admirábamos solos. ¿En qué parte de aquel mapa de luces te encontrarías? Un recuerdo malo por cada mil perfectos que ahora parecen fruto de la imaginación.
A nadie le importan, son sólo pensamientos, por suerte o por desgracia invisibles, de los que hacen que te sientas solo. Pierdo la esperanza de que me hayas leído alguna vez, siendo realistas nunca serás consciente, porque ya no te importa que ninguna cama me llene, que deje correr el tiempo y la vida como si fuera un torrente imparable. Hoy me siento ridícula, vacía, extraña…la cicatriz imborrable del pasado vuelve a incendiarse, quemando todos mis sueños y pesadillas. No quedará nada de mí cuando la noria de su primer giro, y entonces ¿Cuántas vueltas necesitaré para poder olvidarte? Quiero que pare y volver a casa, a la casa que no volverá a ser un hogar pero que al menos me esconde.
No necesito el futuro del que tanta gente habla, perdí el instinto de supervivencia en alguna parte del camino, abrí los ojos para mirar de frente el mundo real, que no tiene nada que ver con el de la gran pantalla. Vivimos en el mundo del papel verde, de la música acompañada de alcohol, del trabajo que se acumula, de la maldad que supera a la ficción y de las no segundas oportunidades. Pero mientras pueda, no me venderé a él, seguiré aferrada como pueda a lo poco que me dejaste de una vida que prometía ser mejor, ojalá supieras que ya no tengo fuerzas para salir de este error. No perdí el norte sin querer, lo perdí, para protegerlo, con la esperanza de poder recuperarlo intacto el día en que volvieras. Y probablemente ese día despierte de un sueño y descubra, que la noria nunca dejó de girar.
Nunca recuperaríamos lo vivido, la vida nunca cambiaría su dirección hacia atrás.